<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864</id><updated>2011-04-21T17:57:47.315-04:00</updated><category term='Comentario de libro'/><title type='text'>Cuaderno de Ultramar</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-116414919026551205</id><published>2006-11-21T18:39:00.000-04:00</published><updated>2006-11-21T22:31:24.642-04:00</updated><title type='text'>En un principio...</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Un chiste de Condorito comenzó con todo, hace unos veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éramos un grupo pequeño y gracioso, nos gustaba repetir chistes (buenos y malos) y armar el relajo a la menor ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo teníamos ratos de seriedad y cuando en medio de ellos, había que contar algo y uno pedía que, por favor, lo cuenten desde el principio, el otro comenzaba: “Bueno. En un principio YO creé los cielos y la tierra…” ante la carcajada general del grupo que ya se sabía la gracia y algún que otro invitado eventual que a veces reía y a veces se escandalizaba de haberse juntado con una tira de faltosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo fue pasando y la gracia se fue complementando: El que había iniciado la pregunta decía “no pues… ¡no tan al principio!” y el otro respondía “bueno… una vez creada la naturaleza y los hombres, éstos se portaron mal y decidí acabar con todo y mandé un diluvio…” nueva carcajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces otro intervenía “no pues, avanza un poco más” y entonces el dios de turno respondía con algún evento de la historia hasta que el grupo exigía que, por favor, avanzara, que no había tiempo para una historia tan larga y que uno mejor se ciñera a los hechos actuales. Con esto, uno terminaba diciendo “bueno, las cosas van tan mal en el mundo que he tenido que venir yo mismo en persona pero nadie me hace caso….” El grupo entraba en delirio de risas y más de una vez fuimos censurados por irreverentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había olvidado esa gracia juvenil, hasta hace unos días. La lejana vida del Caribe me ha desconectado de algunas viejas gracias, o es que al irme haciendo viejo, ya eso no me da gracia, en fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo he tenido que recordar repentinamente porque en estos días cunde una noticia en Puerto Rico: Dios ha nacido otra vez y es puertorriqueño (y además ponceño, ya saben, lo demás es parking).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, este señor que –siguiendo el buen ejemplo de su antecesor, es decir, él mismo- ha fundado una iglesia (que esta vez se llama “Creciendo en gracia”) dice que es Cristo, dice que es Dios, dice que viene a Puerto Rico en el día del juicio (ya mismito), dice que pases por favor por la tienda virtual que está resaltada con rojo en su página web en español y le compres algunos artículos, si es que quieres, claro, dice muchas cosas, cada una más antojada que la otra. Tiene seguidores en todo el mundo, incluyendo por supuesto –no podía faltar- mi lejano Perú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es de esperarse los líderes locales de los sitios que visita en el mundo reaccionan furibundos, lo han llamado farsante, mentiroso, y otros adjetivos que alguien ha coronado diciéndole “Anticristo”, que es todo lo contrario de lo que él dice ser… (debe estar indignado y es que no puede ser pues... uno tiene su guille y la gente no respeta...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasará en Puerto Rico cuando llegue este señor? creo que saldrán los entendidos a defender su parcela (no se les vaya a escapar una oveja), creo que habrá un festival de creencias y escepticismos, creo además que todo esto no importa, pero da risa. Cuando niños teníamos que pagar para entrar cuando llegaba el circo, ahora no, ahora el circo llega gratis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué diré cuando esté viejo? Tal vez tenga que decir: “Éramos una isla pequeña y graciosa, nos gustaba repetir chistes (buenos y malos) y armar el relajo a la menor ocasión…”&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-116414919026551205?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/116414919026551205/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=116414919026551205' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/116414919026551205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/116414919026551205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/11/en-un-principio.html' title='En un principio...'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-116235011425950195</id><published>2006-10-31T23:01:00.000-04:00</published><updated>2006-10-31T23:49:09.906-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Comentario de libro'/><title type='text'>Enciclopedia mínima</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/enciclopedia.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/320/enciclopedia.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Abarcar el conocimiento desde diversos enfoques es la ambición de toda enciclopedia.  Antes del punto final, en el camino, van quedando miles y miles de hojas saturadas de saber.  Los tomos se acumulan y siguen creciendo, el hombre se maravilla, cuanto más sabe, de lo poco que sabe.  Hacen falta miles de años de ciencia para tener el valor de reunirlo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué pasa cuando el arte mete su mano?  Cuando se despoja al mundo de sus rellenos cotidianos y se descubre la esencia o el instante a través de la contemplación, tal vez baste un cuaderno y un lápiz en la mano.  Tal vez en un haiku esté toda la experiencia humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enciclopedia mínima (Ricardo Sumalavia, Fondo editorial PUCP, 2004) es un libro totalizador.  La mirada atenta del autor lo ha puesto todo en noventa páginas.  No es ésta una carrera por conseguir la brevedad -tan de moda en los jóvenes cuentistas-, es más bien una mirada desde arriba, soberbia y encantadora, despojada del devaneo palabrero de los aprendices, es por lo tanto mínima, pero es total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Ricardo Sumalavia cito además un texto que me llamó mucho la atención:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En un terrible afán, propio de estos tiempos, muchos escritores de microficción se suman a la competencia. El objetivo: quién escribe el microrrelato más corto (se entiende que ingenioso, bueno, perfecto, la suma y resta de todos los escritos anteriormente). Competencia y meta absurdas, sin lugar a dudas. Debería de quedarnos bien en claro que nadie puede ser más pequeño que un dinosaurio ni más grande que Monterroso."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su primer libro de cuentos Habitaciones (Lima, 1993) puede verse ahora en una versión digital en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.habitacioneslibro.blogspot.com/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-116235011425950195?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/116235011425950195/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=116235011425950195' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/116235011425950195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/116235011425950195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/10/enciclopedia-mnima.html' title='Enciclopedia mínima'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-115833556134593071</id><published>2006-09-15T11:21:00.000-04:00</published><updated>2006-09-15T11:58:47.146-04:00</updated><title type='text'>Vargas Llosa, los Jaivas y Neruda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/jaivas.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 129px; CURSOR: hand; HEIGHT: 174px" height="229" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/320/jaivas.jpg" width="202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Tendría tal vez unos trece años cuando alguien me prestó algunos cassettes con música latinoamericana. Uno de ellos me llamó la atención, utilizaba instrumentos modernos para hacer algo de folklore, al menos eso me pareció entonces. Adicionalmente las letras de esas canciones me revelaron un lenguaje bastante más exquisito que los lamentos y "ayayays" que en muchas canciones latinoamericanas se solía escuchar. Al poco tiempo tuve que devolver los cassettes lamentando no haberlos copiado sobre todo el que menciono en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volví a encontrar esas letras ya en la universidad. Se trataba de extractos de Alturas de Machu Picchu, poema basado en la experiencia del escritor en su visita a la ciudadela en 1943 e incorporado en el Canto General de Neruda (aunque escribió estos poemas un par de años más tarde). Este tardío hallazgo me hizo buscar la música que aún recordaba pero que había perdido aparentemente para siempre pues no la encontré. Me cansé de buscarla y cuando estaba cansado y resignado apareció por ahí en disco compacto nada menos, con una historia adicional que entonces yo desconocía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo se llamaba (ya no existe) Los Jaivas habían musicalizado algunos de los poemas de Neruda referidos a Machu Picchu y en el año 81 habían hecho un concierto precisamente allí (en la misma ciudadela (aunque las grabaciones que oímos ya parecen ser de estudio). He tenido esta música desde entonces, pero hace poco me he encontrado con algo más. Este concierto fue presentado por Vargas Llosa en la misma ciudadela cuando fue grabada para la televisión y se pueden ver algunos videos en la ya famosísima página &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;www.youtube.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como soy muy poco hábil para crear una cuenta en ese sistema y poner el video aquí, les dejo el link y les invito a gozar de unos buenos ocho minutos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=24ieYJ5gePY"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=24ieYJ5gePY&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;Puede verse a Vargas Llosa hablando de Machu Picchu y de Neruda incluyendo la anécdota que he escuchado en varias versiones: el poeta no habría mostrado mayor asombro al ver la ciudadela, algunos dicen que dijo “Tengo hambre”. Según el relato de Vargas Llosa, Neruda habría dicho “¡qué sitio para un cordero asado!”. A las palabras introductorias de VLl siguen los Jaivas con un tema cuya letra por supuesto es de Neruda, la voz que hace tiempo exclama (y resuena en mis tímpanos): “Piedra en la piedra el hombre, dónde estuvo?”&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-115833556134593071?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/115833556134593071/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=115833556134593071' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115833556134593071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115833556134593071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/09/vargas-llosa-los-jaivas-y-neruda.html' title='Vargas Llosa, los Jaivas y Neruda'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-115690729825348645</id><published>2006-08-31T22:24:00.000-04:00</published><updated>2006-08-31T22:30:30.100-04:00</updated><title type='text'>Los consejos de Ribeyro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/ribeyro.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 103px; CURSOR: hand; HEIGHT: 132px" height="139" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/320/ribeyro.jpg" width="110" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;No me gustan mucho los reglamentos, pero soy amante de la ley (Quién me entiende…). Los reglamentos, son en algunos casos, la contraparte de la creatividad, el super-yo que suele recordar los límites de todo. De allí los escozores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo hay reglamentos simpáticos y en casos extraños hasta inspiradores. El que copio aquí es, a mi entender, uno de ellos. Es el famoso decálogo de Julio Ramón Ribeyro para escribir un cuento. Viniendo de quien viene, vale la pena leerlo, beber de él. Aunque personalmente, de todo el texto, me quedo con el consejo final, luego de los diez: rómpanlo, háganse el suyo propio. Siempre grande, Julio Ramón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. El cuento debe contar una historia. No hay cuento sin historia. El cuento se ha hecho para que el lector pueda a su vez contarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada y si es inventada real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. El cuento debe ser de preferencia breve, de modo que pueda leerse de un tirón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. La historia contada por el cuento debe entretener, conmover, intrigar o sorprender, si todo ello junto mejor. Si no logra ninguno de estos efectos no existe como cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. El estilo del cuento debe ser directo, sencillo, sin ornamentos ni digresiones. Dejemos eso para la poesía o la novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. El cuento debe mostrar, no enseñar. De otro modo sería una moraleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. El cuento admite todas las técnicas: diálogo, monólogo, narración pura y simple, epístola, informe, collage de textos ajenos, etc., siempre y cuando la historia no se diluya y pueda el lector reducirla a su expresión oral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. El cuento debe partir de situaciones en las que el o los personajes viven un conflicto que los obliga a tomar una decisión que pone en juego su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. En el cuento no deben haber tiempos muertos ni sobrar nada. Cada palabra es absolutamente imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. El cuento debe conducir, necesaria, inexorablemente a un solo desenlace, por sorpresivo que sea. Si el lector no acepta el desenlace es que el cuento ha fallado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La observación de este decálogo, como es de suponer, no garantiza la escritura de un buen cuento. Lo más aconsejable es transgredirlo regularmente, como yo mismo he hecho. O aún mejor: inventar un nuevo decálogo." J. R. R&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-115690729825348645?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/115690729825348645/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=115690729825348645' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115690729825348645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115690729825348645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/08/los-consejos-de-ribeyro.html' title='Los consejos de Ribeyro'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-115617076379137282</id><published>2006-08-21T10:17:00.000-04:00</published><updated>2006-08-21T10:38:49.746-04:00</updated><title type='text'>Gabo y Vargas Llosa dialogan</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/dialogouni.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/200/dialogouni.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="color:#666666;"&gt;Perdónenme ese titular amarillento. Se trata de un diálogo de hace cuatro décadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Estuve en Lima hace poco y fui a la Feria Internacional del Libro –feliz de coincidir con ella-. Hay mucho para comentar, pero me concentraré en una sola cosa: El stand de la Universidad Nacional de Ingeniería, el que antes despertaba muy poco mi atención cuando vivía allá, esta vez me detuvo por una cuestión de añoranza: allí hice mis primeras investigaciones como historiador –años ha- y decidí echar una mirada curiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que encontré fue muy interesante: una publicación antigua, de título: “La novela en América Latina: Diálogo”. Los contenidos son una conversación entre Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez auspiciada por la UNI en septiembre de 1967, a poco de ganar el premio “Rómulo Gallegos” por La casa verde el primero y de publicar la novela Cien años de Soledad el segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La UNI en aquel año, había acordado reunir a ambos en Lima para un interrogatorio público. Poco después, éste se llevó a cabo en la Facultad de Arquitectura de esta institución, ante el curioso auditorio estudiantil de Lima. Luego se transcribieron las cintas grabadas de aquella conversación que duró dos días y se publicó poco después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los años pasaron y una gestión bastante posterior, en 1991 decidió exhumar el texto y volver a editarlo. De esa segunda edición es que encontré un descolorido ejemplar que compré inmediatamente al módico precio de 10 soles (menos de tres dólares). Se trataba evidentemente de la venta de ejemplares desencajonados de algún almacén, tal vez sería tiempo de que la UNI haga una tercera edición, pues –según me parece- compré el último ejemplar que allí tenían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación (más preguntas de Vargas Llosa y más respuestas de García Márquez) es –por supuesto- deliciosa. Para muestra -cual pedacito de pretzel en bandeja de los que ofrecen gratis en Plaza Carolina-, transcribo aquí las primeras palabras de este simpático diálogo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#993300;"&gt;“MARIO VARGAS LLOSA: A los escritores les ocurre algo que –me parece- no les ocurre jamás a los ingenieros ni a los arquitectos. Muchas veces la gente se pregunta ¿para qué sirven? La gente sabe para que sirve un arquitecto, para qué sirve un ingeniero, para qué sirve un médico; pero cuando se trata de un escritor, la gente tiene dudas. Inclusive la gente que piensa que sirve para algo, no sabe exactamente para qué. La primera pregunta que quiero hacerle yo a Gabriel es, precisamente, sobre esto, que les aclare a ustedes el problema y me lo aclare a mí también, pues también tengo dudas al respecto. ¿Para qué crees que sirves tú como escritor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ: Yo tengo la impresión de que empecé a escribir cuando me di cuenta de que no servía para nada....”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cinco meses habían pasado desde la publicación de Cien años de Soledad y ahora que se van a cumplir cuarenta años de ese evento, este texto resulta una curiosa, interesantísima y amena lectura.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-115617076379137282?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/115617076379137282/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=115617076379137282' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115617076379137282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115617076379137282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/08/gabo-y-vargas-llosa-dialogan.html' title='Gabo y Vargas Llosa dialogan'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-115337503010726484</id><published>2006-07-20T01:46:00.000-04:00</published><updated>2006-07-20T02:23:36.773-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Comentario de libro'/><title type='text'>Cocodrilo discos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/la%20nostalgia%20del%20mel??mano.2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/200/la%20nostalgia%20del%20mel%3F%3Fmano.2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Soy un habitante inadvertido del sofá. Soy también un sobreviviente de casi todo. Soy el testigo del silencio y de la música, soy cómplice del vinilo y de los viejos compases.  Soy la posesión que une a dos personas.  Creo que soy un poco feo: me falta una oreja, me sobra una larga cola, he sido herido en las calles, he vuelto a casa, pero allí me quieren castrar. Me llamo Django. Soy un gato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La nostalgia del melómano&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (Juan Carlos Garay, 2005) es un tributo a la pasión. La música es un pretexto, el amor es un pretexto, hasta la nostalgia es un pretexto… La vida, la supervivencia, consiste en ser fanático de algo. Si es de la música, mejor. Sea usted un viejo solitario, adopte una mascota, ponga una tiendita de discos viejos (cocodrilo es un buen nombre), enamórese de la muchacha que trabaja para usted, descúbralo demasiado tarde, persiga una edición clandestina de algo insospechado: &lt;em&gt;El ratón&lt;/em&gt; -tocado por Cheo Feliciano y Eric Clapton-, pague su precio en oro -es decir, en tiempo-. Rompa los tabúes de la edad, pero rómpalos dentro de sí mismo. Llegue a casa, tome asiento, baje una mano con la palma hacia el suelo hasta la altura exacta (usted la sabe), cierre los ojos, sentirá el suave lomo de Django acariciándose ritualmente con usted. Ponga su disco preferido y échese a vivir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Y mañana, cuando se haga la magia en una esquina, sólo sonría y siga su camino silbándose algo del gran Carlitos Gardel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-115337503010726484?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/115337503010726484/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=115337503010726484' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115337503010726484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115337503010726484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/07/cocodrilo-discos.html' title='Cocodrilo discos'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-115144052047698097</id><published>2006-06-27T16:25:00.000-04:00</published><updated>2006-07-03T00:03:28.473-04:00</updated><title type='text'>Ser o no ser en un cuadro estadístico</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 131px; CURSOR: hand; HEIGHT: 166px" height="226" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/320/.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;Las estadísticas son lo más impersonal que existe. Hay millones de habitantes en tal o cual ciudad: yo, tú, él, ella, somos un porcentaje minúsculo, ridículo y hasta avergonzado ante un número titán. Sabemos que nos han contado pero al mismo tiempo no hacemos diferencia. Estar o no estar aquí da lo mismo. Si estamos es como si no estuviéramos y si –por alguna razón- no estuviéramos, sería como si estuviéramos. ¿Ser o no ser? Pregunta necia: da lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún cuando nos especificamos bajo alguna característica desaparecemos adocenados sin clemencia, por ejemplo (y dejo volar la imaginación):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cree usted que la selección peruana irá al próximo mundial de fútbol?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si: 5%&lt;br /&gt;No: 90%&lt;br /&gt;No sabe / No opina: 5%&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cree usted que el “catolicismo protestante” fue una forma de oportunismo político?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si: 51%&lt;br /&gt;No: 0%&lt;br /&gt;Sí sabe pero no opina: 49%&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así… uno se pierde entre miles. Estamos y no estamos al mismo tiempo (que es lo que algunas &lt;em&gt;niñas malas&lt;/em&gt; de la adolescencia sostenían sin aparente cargo de conciencia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay estadísticas que pueden alegrar a una mayoría: "baja el porcentaje de asesinatos en la isla" (es un decir). Otras pueden entristecer a una minoría: "baja el porcentaje de votos independentistas en Puerto Rico" (es otro decir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto viene a que recibí un e-mail hace poco. Acabada la primera vuelta de las elecciones en el Perú, me enviaron los resultados de las votaciones de los peruanos en Puerto Rico y me he dado con una sorpresa: Estoy, personalísimo, en esas estadísticas. Soy, existo. Al lado de los porcentajes han consignado el número de votantes para cada candidato y allí aparecen los ganadores en primer lugar y luego, bajando tenebrosamente la lectura, uno va encontrando a los candidatos menores aunque también con una cantidad de votos útiles al menos para marcar presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente sentí mucha curiosidad por mi candidata pero no la encontré al primer vistazo, luego me di cuenta de la situación: ella y yo estábamos ahí, confinados a la última línea. Susana Villarán: total de votos en Puerto Rico: 1. (omito el porcentaje por razones estéticas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, solito, me he visto por primera vez en las estadísticas impersonales. He corrido a llamar a Lima para contar la anécdota, ese 1 de allí soy yo. Se han reído un buen rato al otro lado de la línea. &lt;em&gt;Así es el fútbol&lt;/em&gt;, dicen en la patria, los que perdieron el gol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No he recibido los resultados de la segunda vuelta, pero no importa. Allí no estoy. Mi voto esta vez fue viciado con un poemilla travieso y sin compromiso. Estoy seguro de haberme perdido ahora en la minoría llorosa que lamenta la falta de opciones buenas para el país. Mi aparición en las estadísticas ha terminado, ahora soy parte de un grupo de inconformes o mejor dicho: estadísticamente, he vuelto a no existir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-115144052047698097?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/115144052047698097/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=115144052047698097' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115144052047698097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115144052047698097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/06/ser-o-no-ser-en-un-cuadro-estadstico.html' title='Ser o no ser en un cuadro estadístico'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-115017484824651873</id><published>2006-06-13T00:55:00.000-04:00</published><updated>2006-06-13T12:09:57.350-04:00</updated><title type='text'>Lecturas primeras</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;El primer libro que tuve se llamaba &lt;em&gt;Los viajes de Marco Polo&lt;/em&gt;.  Me lo regaló Lucho Morales en mi fiesta de cumpleaños (posiblemente cuando cumplí siete) y seguramente era una versión infantil. Lucho era mi compañero de aula y uno de mis mejores amigos de entonces. Leí las primeras páginas y luego algunas al azar y creo que también las últimas. Fue el primer libro que leí, pero no recuerdo haberlo leído por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los siguientes años me pasé leyendo muchas revistas, algunos artículos y enciclopedias, pero creo que no hubo otro libro puntual en mis manos, aunque recuerdo haber hojeado asustadamente algunos textos esotéricos de la biblioteca de mi abuelo. Costumbre que cultivé de manera secreta y furtiva cuando visitaba su casa en Ica, es decir en las vacaciones de la escuela, pues vivíamos a tres horas de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer libro que leí por completo no era mío, esta vez fue Cérida Lozano, una compañera de colegio en secundaria que llegó de la Argentina y que siempre me hablaba de cosas desconocidas para la provincia en que vivíamos. Un día apareció con un tapa dura bajo el brazo, me detuvo y me dijo te presto esto para que lo leas. Me sorprendió mucho porque no recuerdo que hubiera razón alguna para tan repentino préstamo pero me quedé con el libro y esa tarde lo empecé a leer. Esa tarde fue el inicio de una fascinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy no tengo idea de cuánto he leído, trato de hacer memoria y veo que han pasado unos veinte años desde entonces, hace unos 15 que no se nada de Cérida, si la viera le contaría cuánto le debo; hace mucho más que no se nada de Lucho, aunque tal vez su regalo perdure encajonado en la casa paterna en el Perú. El tiempo se parece mucho a la distancia. O tal vez sea lo mismo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo hay cosas que se quedan, como la sensación de hace un momento, las ganas de continuar leyendo, la prisa por buscar la página marcada, como si se redescubriera una y otra vez la fascinación de leer, como si aún estuvieran en mis manos adolescentes las tapas duras con la conmovedora travesía de &lt;em&gt;Miguel Strogoff&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-115017484824651873?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/115017484824651873/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=115017484824651873' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115017484824651873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/115017484824651873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/06/lecturas-primeras.html' title='Lecturas primeras'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-114772940943142642</id><published>2006-05-15T17:30:00.000-04:00</published><updated>2006-05-15T17:47:08.056-04:00</updated><title type='text'>Preocupante Da vinci</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/codigodavinci.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;color:#666666;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/200/codigodavinci.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hasta hoy no conocía la página web del Arzobispado de Lima (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.arzobispadodelima.org/"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;http://www.arzobispadodelima.org/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;), pero un medio de noticias me llevó por ahí y pude leer el pedido que hace el cardenal Cipriani a los católicos peruanos (e imagino que es un pedido extensivo a todo el mundo) de no ir a ver la película &lt;em&gt;El Código Da Vinci&lt;/em&gt; que está próxima a estrenarse también en Lima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;“Asistir a verla supone una voluntaria cooperación al mal ya que, en último término, se colabora al éxito económico de quienes han producido o distribuido esta obra que ataca a la fe en la Iglesia Católica y a la vida de Jesucristo de manera grosera.”&lt;/span&gt; -Dice la nota doctrinal-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo esta lógica no habría que ir a ver película alguna, la cartelera está llena de violencia, muerte, intrigas, dolor y un amplio &lt;em&gt;etcétera&lt;/em&gt; y no he visto por ahí alguna preocupación tan puntual del cardenal. ¿Es el ataque a la Iglesia lo que le preocupa? La Iglesia ha sido atacada todos los días de su larga existencia, ¿Por qué ahora hay homilías y hasta una nota doctrinal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que sea el hecho de que el Opus Dei es desdibujado en la novela original, porque este cardenal se debe a todos los católicos peruanos y no sólo al Opus Dei, eso sería ser mal pensado. Entonces… &lt;em&gt;Mami ¿qué será lo que quiere –&lt;/em&gt;o no quiere&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;&lt;em&gt;- el negro?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No lo se, y creo que no debe importarnos mucho. Creo que estamos además ante un tremendo paso en falso. La petición de no verla en este momento con seguridad ha convencido a muchos que ahora irán definitivamente para ver de qué se trata. Y es que no se puede pensar por el resto, a la gente le gusta sacar sus propias conclusiones, utilizar su criterio, su libertad, también estar cerca de la tentación; a las personas no les gusta que piensen por ellas, salvo en casos de organizaciones en las que uno empeña sus criterios y vive feliz con su terrenito asegurado en el más allá, pero eso no viene al caso. ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí la novela de ficción &lt;em&gt;El Código da Vinci&lt;/em&gt; hace algún tiempo y me pareció tremendamente entretenida, sin mucho brillo literario, pero muy ingeniosa y –repito- muy entretenida. Nada más. No creo que sea capaz de quebrantar una fe, aunque sí creo que puede inquietar convicciones superficiales que por el bien de todo el mundo y sobre todo de la Iglesia Católica sería mejor poner a prueba de una buena vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto mi consejo (si alguien necesita uno al respecto) es: Vayan a ver la película (cosa que yo trataré de hacer apenas pueda). Es una pena tener que discrepar con el cardenal y arzobispo de Lima, pero creo que me repondré (la vida es dura para algunos católicos peruanos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la preocupación del arzobispo (y cardenal) es exagerada y que su estrategia voluntaria ha cooperado involuntariamente al éxito económico de quienes han producido esta obra, pero en fin: cada uno es dueño de sus preocupaciones (y de sus estrategias). Mi problema ahora es que las preocupaciones son contagiosas (las estrategias no) y acaba de surgirme una preocupación alterna que es en realidad una pregunta: ¿Estará preocupado Dios? ¿Será más doloroso el mundo ahora que existe esta novela? Con todo mi corazón espero que no, aunque soy muy influenciable y de esta preocupación ya es más difícil reponerse… avizoro que esta noche no podré dormir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-114772940943142642?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/114772940943142642/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=114772940943142642' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114772940943142642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114772940943142642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/05/preocupante-da-vinci.html' title='Preocupante Da vinci'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-114705407244781810</id><published>2006-05-07T21:59:00.000-04:00</published><updated>2006-05-09T21:09:18.276-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Comentario de libro'/><title type='text'>El otro París</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/Santiago%20Gamboa%20El%20sindrome%20de%20Ulises.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/200/Santiago%20Gamboa%20El%20sindrome%20de%20Ulises.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;Un París en el que nunca sale el sol es el hábitat pasajero del narrador y sus amigos. Éstos viven en escenarios oscuros: Lavadores de platos en un segundo sótano, estudiantes noctámbulos, reconocedores de alcantarilla, putas graduadas en una universidad patria y lejana, se encuentran en una ciudad muy bella para dar marcha atrás y muy fea para ser final del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;El Síndrome de Ulises&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (Santiago Gamboa, 2005), es una estupenda novela sobre el destino de estos inmigrantes en París. A la historia del narrador, un aspirante a escritor confundido de futuros y de amores, se suman las historias de sus allegados, la mayoría marginales en ese contexto. Lugares de Africa, Asia, América Latina y hasta la Europa ex - comunista han expelido hijos que ahora conviven en “chambritas” de 3 por 3, contándose las penas y las esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los personajes de la superficie, inmigrantes con dinero, escritores consagrados, ciudadanos establecidos, participan también de esta historia como punto de apoyo, como referencia venidera, mientras los sufrientes del síndrome se consuelan como pueden (con una casual y entusiasta vida sexual).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los problemas, las culpas, las apatías, las encrucijadas, como todo, siempre tienen alguna solución, lo único insoluto es el amor, porque el amor no se resuelve nunca, sólo se decide por un camino u otro y todos los caminos consuelan y todos los caminos duelen. Por ello, es el azar el que ayuda: &lt;em&gt;Saca tú una carta y yo saco otra. La carta mayor habla&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si sólo fuera París y sus pobrecitos venidos de afuera, esta historia sería entretenida. Pero esto va más allá de París, hasta nuestros sitios de lectura, porque todo ser humano es emigrante. Todos queremos llegar a algún lugar, todos queremos dejar algo atrás. Pensar en una brisa futura o querer borrar una tormenta pasada nos delata. En todo caso, no recomiendo perderse esta novela.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-114705407244781810?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/114705407244781810/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=114705407244781810' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114705407244781810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114705407244781810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/05/el-otro-pars.html' title='El otro París'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-114470980921249514</id><published>2006-04-10T18:54:00.000-04:00</published><updated>2006-04-10T18:56:49.226-04:00</updated><title type='text'>Segunda vuelta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Ayer domingo fueron las elecciones generales en el Perú.  Estuve atento a ello todo el día.  Me había levantado temprano y fui a votar aquí en San Juan de Puerto Rico, en una de las tres mesas que el Consulado peruano había habilitado para los ciudadanos peruanos residentes en la isla.  La verdad es que votar y ver a algunos amigos peruanos fue la mejor parte del día, todo el resto de la tarde y hasta altas horas de la noche he estado rumiando una vieja y usada sensación de que el país sigue dando pasos hacia la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hacer corto el gráfico: los resultados determinan que debe haber una segunda vuelta electoral.  Nadie obtuvo la mayoría necesaria para ser proclamado presidente en esta primera vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la segunda vuelta deben ir sólo dos.  El primero, el que obtuvo más votos fue el nacionalista Ollanta Humala, a mi juicio el más malo de los presidenciables.  En segundo lugar no se sabe quién irá.  Hay un conteo voto a voto entre Lourdes Flores y Alan García quienes a la tarde de hoy, lunes 10 de abril, ya contados el 72,7% de los votos válidos tienen 24,96% y 24,98% respectivamente.  Uno de los dos irá a la segunda vuelta con Ollanta Humala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema que tengo ahora es que no se cuál de estos dos últimos es peor que el otro.  Imagino que Alan García lo es, pero no estoy seguro.  El gobierno de García (1985-1990) fue uno de los peores de la historia del Perú y personalmente no creo que haya aprendido nada de ello.  Flores por su parte representa a un sector conservador con cuyos ideales no me siento identificado en modo alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pase lo que pase, pienso que el Perú está ante un nuevo paso en falso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer voté por una candidata que aún no llega al 1% de votos.  ¿Estoy equivocado?, de corazón espero que sí.  Que el acierto sea de la mayoría, que el país dentro de cinco años esté mejor que ahora.  Que los sueños de la mayoría, se hagan realidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-114470980921249514?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/114470980921249514/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=114470980921249514' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114470980921249514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114470980921249514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/04/segunda-vuelta.html' title='Segunda vuelta'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-114231581481364525</id><published>2006-03-14T00:29:00.000-04:00</published><updated>2006-03-14T01:56:57.100-04:00</updated><title type='text'>Deberíamos avisarle</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/semaforo.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/400/semaforo.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;No se su nombre, no tengo forma de saberlo. Por eso, no la puedo nombrar. Pero sí la puedo mencionar dada su repentina importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo comenzó un día de hace 13 años cuando nos visitó la superiora de un convento de novicias de no se qué orden religiosa y entre los varios temas de conversación nos pidió nuestros nombres y se los llevó anotados en un papelito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explicación que nos dieron fue que ella les daría nuestros nombres a sus novicias, uno a cada una para que ellas rezaran de ahí en adelante por nuestra vocación sacerdotal, para que sus oraciones acompañen lo que la vida de curas nos depare. En los avatares del futuro, siempre sabríamos que la oración de una hermana anónima nos acompañaría. Yo me quedé algo paralizado, pues ya había estado acariciando la idea de dejar ese camino y volver a la vida secular, no tanto porque quisiera: en aquellos tiempos –tal como lo sentí- el mismo Dios que me convocó a entrar cuando yo no quería, un año después parecía convocarme a salir, cuando yo tampoco quería. Así es la vida: los dioses cambian de opinión sin derecho a reclamo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingresar a la vida religiosa implica haber pasado por un discernimiento muy riguroso, salir de ella lo implica aún más. Así, recuerdo que en los días finales antes de tomar el camino de regreso, a veces me acordaba de la novicia anónima que estaría rezando para fortalecer mi vocación y alucinaba alguna forma telepática de hacerle saber que por ahora no se metiera, que me inclinaba la balanza para un lado y necesitaba decidir bien. Seguramente mi nombre le habría tocado a una novicia empeñosa porque habían mociones que no venían de mi (y creo que de Dios tampoco). Sin duda era la monjita cumpliendo fervorosamente con la tarea asignada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sus rezos no fueron correspondidos y luego de algún tiempo salí del noviciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado trece años de eso y creo que nadie le avisó a la novicia de entonces que ya no me incluya en sus oraciones porque, de vez en cuando, alguna moción me ataca, algún recuerdo revive, una resaca se agita, alguna urgencia se despierta en otro hemisferio y todavía me alcanza con determinación: una fuerza que protege la vida y vocación apostólica del sacerdote que nunca llegué a ser. La nostalgia sale con cada cosa en la luz roja...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras bailan mis dedos sobre el volante, siento que hasta me regresan las creencias. A veces pienso que no hay forma de dejar de ser jesuita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto cambia la luz a verde. Un claxon detrás se impacienta. Entonces acelero como quien despierta, preguntándome qué me pasa, ese recuerdo tiene un sabor tan dulce como imposible, como los amores de la adolescencia. ¿Por qué reaparece ese llamado en el momento más impertinente? Me quedo pensando todo el camino y al llegar a casa, mientras mis dos hijos bailotean colgados de mis pantalones en la entrada, mi esposa me mira a los ojos y me estudia: No se cómo siempre puede leer al detalle lo que estoy pensando, desde un simple “el almuerzo me cayó mal” hasta el más complejo “otra vez me hizo falta la garúa”. Sus ojos son un scanner infalible. Por eso traté de desafiarla, mientras me miraba me puse a pensar en un trabajo que tengo pendiente. Entonces soltó la risa y, coqueta como siempre, dijo: Alguien debería avisarle a esa monja…&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-114231581481364525?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/114231581481364525/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=114231581481364525' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114231581481364525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114231581481364525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/03/deberamos-avisarle.html' title='Deberíamos avisarle'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-114203552009956402</id><published>2006-03-10T19:55:00.000-04:00</published><updated>2006-03-11T02:36:37.226-04:00</updated><title type='text'>Poesía en forma de pájaro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;No me gusta –dijo alguien cuando nos pidieron opinión-. No lo entiendo -dijo alguien más-. Prefiero el poema de amor –dijo una tercera voz- y así, siguieron por ahí los comentarios negativos en el aula. El profesor de Literatura nos había dado una separata con algunos poemas de diversas épocas y corrientes para ver qué teníamos que comentar de cada uno de ellos y se había detenido con interés (y esperanza) en éste en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos teníamos 17 años, era un aula del primer año de Estudios Generales Letras. Todos creíamos saber la verdad. Todos creíamos poseer el mejor gusto literario. A pocos nos gustó Eielson, ante la impaciencia del profesor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado muchas aguas bajo el puente, y creo que muchos de entonces habremos cambiado de opinión, o se nos habrá acumulado la vida, o habremos aprendido a leer. Algunos, no habremos cambiado nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anteayer, murió Eielson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Va aquí un pequeño homenaje, a destiempo. Les comparto el poema de Jorge Eduardo Eielson, el que, en aquel entonces, a la mayoría de imberbes, no nos gustó.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/400/poesiaenformadepajaro.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;El homenaje es promovido por: &lt;a href="http://poesiaenformadepajaro.blogspot.com/"&gt;http://poesiaenformadepajaro.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-114203552009956402?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/114203552009956402/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=114203552009956402' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114203552009956402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114203552009956402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/03/poesa-en-forma-de-pjaro.html' title='Poesía en forma de pájaro'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-114118495403700955</id><published>2006-02-28T23:44:00.000-04:00</published><updated>2006-02-28T23:53:01.370-04:00</updated><title type='text'>Quipu descentralizante</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Consulto cada vez que puedo (mucho menos de lo que quisiera) algunos blogs de temática literaria del Perú. Esta vez me animo a recomendar la lectura de uno:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://quipu1.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;http://quipu1.blogspot.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;Un quipu es un instrumento prehispánico en forma de soguillas anudadas que aparentemente servía para llevar cuentas, aunque se ha sostenido que era una forma de escritura incaica (pongo un rostro más que escéptico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan buen nombre ha sido puesto a un nuevo blog que tiene una interesante premisa: convocar a escritores de todo el país para formar un comité de evaluación de cuentos que enviarían escritores jóvenes que, en otras circunstancias, tendrían un difícil acceso a la vitrina editorial. En un contexto en el que algunos escritores acusan a otros de monopolizar esa vitrina editorial y televisiva (que es por demás centralista) desde Lima, este aporte es creativo y creo que valioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comité ya se ha formado, los escritores jóvenes ya están enviando sus cuentos y los primeros publicados, con el aval de haber pasado un primer filtro evaluador, están mostrando un talento provinciano que hay que aplaudir. Les comparto esta iniciativa de mi país y les animo a que lo visiten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autor de la idea es Gustavo Faverón Patriau, profesor de literatura latinoamericana, quien, a su vez, tiene un interesante blog personal. (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://puenteareo1.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;http://puenteareo1.blogspot.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;). &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-114118495403700955?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/114118495403700955/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=114118495403700955' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114118495403700955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/114118495403700955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/02/quipu-descentralizante.html' title='Quipu descentralizante'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-113936530892803096</id><published>2006-02-07T22:08:00.000-04:00</published><updated>2006-02-07T22:31:02.400-04:00</updated><title type='text'>Dilecto disparate</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;DISPARATE&lt;/strong&gt; n. m. Dicho o hecho contrario a la razón, a la normalidad o a determinadas reglas establecidas. &lt;strong&gt;2.&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;Fam.&lt;/em&gt; Atrocidad, exceso. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Pequeño Larousse Ilustrado)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¡Esto es un disparate! –le grité por el hilo telefónico- ¿Cómo se te ocurre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amiga del alma, casi una hermana, me llamaba desde Lima para contarme –algo contenta y algo avergonzada- que se casará el próximo mes con un jovencito que hasta hace unas semanas era su alumno en la facultad de Filosofía. Ya había oído de él. Es un chico desenfadado y tosco que no se hace problemas en piropear a “la cátedra” quince años mayor que él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya era tiempo –le había bromeado yo, por e-mail, unas semanas antes- ya saliste con alguien, ahora te falta aprender a seleccionar: biología básica, Darwin, mamay. Ambos nos reíamos de lo que desde aquí se veía como una aventurilla de un solo sol (o una sola luna). Ahora esto se salía de carril. ¿Casarse? No hay forma de que esta ocurrencia termine bien –le dije-, te llamaré en una semana y espero que ya se haya acabado el chiste… ¿Ok?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su silencio me hizo sentir culpable, después de todo me llamaba buscando complicidad, pero me era imposible dársela ante semejante especie. Finalmente habló, con voz testamentaria, Einstein de niño, condescendiente con el profesor que lo expulsa de la Escuela: Sí, es un disparate. Lo es –reafirmó- no lo discuto. Ahora dime: ¿No es el disparate el dilecto detonante de la felicidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demoré en responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora –dijo antes de colgar repentinamente- te llamaré en una semana y espero que ya hayas comprado tus pasajes ¿Ok?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-113936530892803096?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/113936530892803096/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=113936530892803096' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113936530892803096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113936530892803096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/02/dilecto-disparate.html' title='Dilecto disparate'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-113777952110138560</id><published>2006-01-20T13:49:00.000-04:00</published><updated>2006-01-20T14:07:26.183-04:00</updated><title type='text'>A su horas, joven</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Se me había pasado la hora del almuerzo y ya imaginaba a doña Isabel sobre mis orejas, lo que pasa con usted es que no come a sus horas, joven, y está descuidando su salud, iba de camino a casa de unos clientes con los que firmaría un buen contrato (en estos casos la puntualidad es vital). Consulté el reloj: tenía 10 minutos para almorzar y, con suerte, llegaría a tiempo. Usted deténgase en cualquier lugar en el que esté a las doce en punto y coma algo, joven, y va a ver cómo va a vivir con mejor salud, hágame caso, es por su bien, recordé que en esa avenida había un &lt;em&gt;Subway&lt;/em&gt; unas cuadras más adelante. Perfecto –me dije- un sándwich de tuna, con papitas y hasta una sopita por 99 centavos adicionales. Diez minutos exactos. Cuídese por su bien y el de su familia, lo más importante es comer a sus horas, joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entré corriendo al establecimiento, sólo había una persona a la que ya terminaban de atender. Una muchacha aburrida me miró desde el otro lado del mostrador, aunque sea un jugo de frutas, joven, pero siempre a sus horas, tuna –pedí-, en pan integral, sólo la mitad. Cuando la muchacha comenzó a cortar el pan advertí un papel pegado a la vitrina, alguien había escrito con la peor caligrafía posible: NO HAY ATH, tuve un vértigo, no tenía ni un billete en el bolsillo. ¡Espera! –dije, como si tratara de evitar una catástrofe- ¿no hay ATH? –pregunté- la respuesta de la muchacha fue una mirada incrédula. Le preguntaba algo tonto cuya respuesta acababa de leer. Me sentí estúpido. Déjalo –continué- sólo tengo ATH ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchacha me miró con pena, creo que adivinó todo: que soy el único gordo del área que va a &lt;em&gt;Subway&lt;/em&gt; no por cuidar la salud sino porque le encanta, marcianamente, el sabor de allí, que tenía poco tiempo para un almuerzo imposible y que me tendría que ir quedándome con el olor de la comida, nunca se quede con hambre, joven, tiene que cuidarse, decía en mis orejas doña Isabel, la viejita cuya casa había vendido en pocos días y a quien le conseguí un apartamento genial en la playa. Me dirigí a la puerta con la misma prisa con la que llegué y de pronto escuché la voz de la muchacha: ¡joven! (aunque no soy joven, tuve que voltear pues no había nadie más), venga, no se preocupe, yo se lo preparo. No se lo pude creer y sólo le dije “puedo volver luego a pagarte”. No se preocupe –replicó mientras lo preparaba- es un obsequio. ¿Lo quiere con papas y refresco? No me atreví a decir que sí, atrévase a cambiar, joven, lo importante es comer con horario, se lo digo por su bien. Respondí que no y le di un agradecimiento bastante huachafo y dramático a cambio. Salí conmovido del lugar, subí al auto con el sándwich en la mano y allí me lo comí con empeño y deleite. Incrédulo todavía por tan inexplicable regalo, elegí la sonrisa final de quien, en el vacío de la noche, logra ver una estrella fugaz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Estaba con el tiempo justo y enrumbé al encuentro con mis clientes. En la radio una voz acongojada preguntaba ¿qué nos pasa Puerto Rico?, sonó el teléfono móvil, era doña Isabel. Entre sus palabras pude oír el rumor de las olas colándose por las ventabas de su recién estrenado apartamento en la playa, también las urgencias filiales de una abuela con nieto imaginario en su tono de voz, también la dubitación de los solitarios al saludar, la falta de motivo de una llamada, la risa insegura de una septuagenaria, tarde, muy tarde en la vida para ser mamá: ¿está comiendo a sus horas, joven?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-113777952110138560?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/113777952110138560/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=113777952110138560' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113777952110138560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113777952110138560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/01/su-horas-joven.html' title='A su horas, joven'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-113677242145519935</id><published>2006-01-08T22:03:00.000-04:00</published><updated>2006-01-09T11:15:29.486-04:00</updated><title type='text'>Documentados</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/1600/Documentados.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/7732/1583/320/Documentados.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;Hay una playa del Oeste de Puerto Rico en donde comienzan sueños y pesadillas. Donde se rompen las categorías con sólo saltar de un bote y asirse, furtivamente, a un mangle salvador. No hace falta mucho para indocumentarse, sólo cruzar el mar y pisar la arena. No hace falta mucho para documentar a alguien, sólo una inconsciente ternura o una excéntrica curiosidad adolescente… y un cuaderno en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Los documentados&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (Yolanda Arroyo Pizarro, 2005) es una historia de encuentros, de descubrimientos e ilusiones entre personas que interactúan bajo un denominador común: la insatisfacción. Cuando la atmósfera se pinta de desesperanza la naturalidad de la vida aparece en donde menos se espera. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:georgia;"&gt;La denuncia, la indignación, acaso la sobreprotección, son elementos que pierden importancia ante una luz repentina: cada persona construye su cielo con lo que tiene. Detenerse es contraindicado. Lo patético no ronda la vida marginal de los personajes. Lo patético ronda al lector desprevenido, al que no ve ese destello espontaneo en un día cualquiera.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-113677242145519935?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/113677242145519935/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=113677242145519935' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113677242145519935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113677242145519935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2006/01/documentados.html' title='Documentados'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-113329155401764387</id><published>2005-11-29T15:05:00.000-04:00</published><updated>2005-11-29T15:12:34.983-04:00</updated><title type='text'>Ya no se ven las estrellas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Hace algún tiempo me aficioné a las estrellas.  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;B&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;ueno, hay que precisar: me aficioné a ir a una tienda de telescopios con los cuales podría mirar a las estrellas alguna vez. Los dependientes de la tienda comenzaron a reconocerme y a mirarme con aburrimiento cada vez que me veían entrar, sabían que era para mirar los telescopios y preguntar todo lo preguntable sobre ellos, pero no para comprarlos todavía. Así, de la chispa del azar y del ridículo, nacen las más inesperadas pasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paralelamente, me convertí en experto buscador de la palabra “astronomía” en Internet.  Supe de constelaciones, longitudes, mapas celestes y redes de aficionados.  Acabábamos de comprar una casa y mientras nos mudábamos (con todo el letargo posible) Instalé mi computadora en una habitación vacía, allí pasaba horas investigando hasta la llegada de la noche, cuando apagaba la luz y miraba por la ventana al campo de atrás.  La oscuridad era total y allí reconocía figuras, movimientos, parpadeos, caídas fugaces y creo que hasta el silencio, roto sólo ocasionalmente por alguna avioneta cuya luz rojiza rasgaba imperdonablemente mi propio lienzo oscuro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día mi esposa se apareció en casa con el telescopio que tanto me gustaba.  Fui sorprendido por completo: las mujeres suelen cautelar los gastos y somos los hombres los despilfarradores.  ¿Estaría ella siendo un poco yo?  Es lo más probable.  La convivencia hace que las personas se parezcan irremediablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasé toda la noche mirando al cielo con los diversos lentes, creo haber besado a la luna, tapada limeña, creo también haberme elevado y volteado a mirar la tierra y aseguro haber bautizado astros olvidados.  La casa, cuya parte trasera daba al campo era el lugar ideal para mirar al cielo por las noches, no había luz alguna que me interfiriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todas las historias de amor (y de pasión) tienen siempre algún traspié y al día siguiente llegaron los tractores, las excavadoras y los ingenieros y desterraron de mi patio trasero al silencio y a la oscuridad.  Hoy tenemos detrás una nueva urbanización bonita cuyos reflectores eliminan a la noche y extienden la luz del día como si ésta fuera una virtud inigualable.  Mi lienzo está desteñido y me acusa de no ir a verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado muchos meses.  Ayer encontré el telescopio y me dio pena, estaba empolvado, orgulloso todavía sobre su atril, muerto de pie como los árboles; un soplido y un paño le devolvieron el esplendor del juguete nuevo, Lázaro de metal y de vidrio.  Esto me puso contento, estaba buscando otra cosa y lo encontré en un rincón: el azar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#666666;"&gt;Esta&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;noche llegará el ridículo, ya lo presiento, si tengo suerte encenderá la chispa y entonces volveré a navegar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-113329155401764387?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/113329155401764387/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=113329155401764387' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113329155401764387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/113329155401764387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/11/ya-no-se-ven-las-estrellas.html' title='Ya no se ven las estrellas'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112976179316761799</id><published>2005-10-19T18:38:00.000-04:00</published><updated>2005-10-19T18:43:13.180-04:00</updated><title type='text'>Ven acá un momentito</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Oye –me dijo la primera vez que me dirigió la palabra- ¿tu vas para Historia? Ven acá un momentito.  Era un pasillo del Departamento de Humanidades y José Antonio del Busto –uno de los más grandes historiadores del Perú- irradiaba autoridad.  Yo, sorprendido por completo, lo seguí hasta su oficina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te he visto en el Coloquio –me dijo ya sentado en su escritorio- y yo asentí desde la silla de enfrente.  El Coloquio era el nombre que retumbaba todo el tiempo en nuestros oídos.  Los estudiantes de Historia lo organizábamos cada año para entrenarnos en la investigación erudita y la escritura creativa, en la presentación de ponencias y la resolución de  preguntas,  finalmente también en la crítica constructiva y la enemistad apasionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quieres ser historiador? – Atacó de nuevo, causándome un temblor vocacional que aún recuerdo con horror aunque con cariño-.  Respondí que sí y creo haber hablado un minuto sobre mi vocación por la Historia.  Entonces, quiero proponerte un proyecto –siguió disparando, sin darme tiempo a respirar- quiero que escribas un libro, una biografía.  Una editorial me ha encargado una serie de biografías hechas por historiadores, y ustedes tienen que comenzar a ser historiadores en algún momento ¿no? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba atónito, ni en mis sueños más exagerados había esbozado una oportunidad como esa.  Cuánto hubiera querido tener esa oportunidad yo a tu edad –retrucó- por eso te la ofrezco.  Yo te supervisaría la investigación y te ayudaría con las preguntas que tengas pero el autor serías sólo tú ¿te interesa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los 21 años sólo se puede responder que sí.  Entonces me dijo que escogiera un personaje, alguien importante en la Historia del Perú.  Estuvimos barajando nombres hasta que llegamos a uno interesantísimo: Bernabé Cobo, jesuita del S. VXII (nacido en el XVI) que escribió la Historia del Nuevo Mundo, crónica maravillosa sobre el Perú de entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversa no duró mucho.  Antes de irme me dijo cinco cosas más que me conmovieron:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. La editorial te va a pagar por tu trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;2. Esto puede ser el principio de tu tesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Cuando terminas una tesis, nadie, NADIE –repitió- sabe más que tu sobre el tema de tu tesis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Tu trabajo final va a ser criticado.  Déjalos que critiquen.  Al que no le guste tu libro, que escriba el suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Ven dentro de dos semanas con un esquema del trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui, por supuesto, a las dos semanas –ni un minuto más tarde- y luego, cuando nos cruzábamos en la universidad, me preguntaba ¿Cómo va Cobo?  Hasta que la editorial tuvo que detener el proyecto y el maestro me dijo: Si quieres sigue con la investigación y cuando el libro esté listo encontraremos cómo publicarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metido luego en otras preocupaciones, nunca terminé con esa investigación (por ahí tengo algunas páginas manuscritas) y, más adelante, cuando –lleno de inseguridades- publiqué otros libros, ya de otros temas de Historia, olvidé mencionar al artífice de mi valentía: José Antonio del Busto, el que me detuvo sin conocerme para decir: Oye, ¿tu vas para Historia? Ven acá un momentito.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112976179316761799?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112976179316761799/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112976179316761799' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112976179316761799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112976179316761799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/10/ven-ac-un-momentito.html' title='Ven acá un momentito'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112922801671477893</id><published>2005-10-13T14:22:00.000-04:00</published><updated>2005-10-22T01:14:40.816-04:00</updated><title type='text'>Los gajes del que escribe</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Todo aquel que escribe tiene, en mayor o menor grado, el deseo, y en algunos casos la necesidad, de ser original. En mi caso es una consigna. La originalidad me fascina, aunque me cueste tanto conseguirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso escribo esto con urgencia, con el corazón hecho pedazos. Una persona muy cercana me envía un e-mail preguntando ¿Cuál era la dirección de tu blog? Se la envié apenas pude y en el camino se me ocurrió buscarla en el google para ver si es posible encontrarla así (todo aquel que escribe tiene una vanidad...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Baldazo de agua fría: La universidad limeña de la que provengo publicó el año pasado un libro de Ana María Gazzolo titulado Cuadernos de Ultramar. ¿Coincidencia? No lo se, no lo creo, hasta hace unos minutos hubiera jurado que se me ocurrió ese nombre como título hace algún tiempo, pero es tan poco probable que no hubiera leído ese título antes (o escuchado tal vez), que ahora sospecho de mí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fórmula me gusta mucho y no quisiera cambiarle el nombre (&lt;em&gt;la prefiero compartida antes que vaciar mi vida, no es perfecta, más se acerca...&lt;/em&gt;Milanés dixit) pero la verdad es que no se. Tal vez invente una fórmula intermedia, tal vez la cambie por completo o tal vez la deje así, ya veremos (todo aquel que escribe tiene un mar de dudas antes de teclear aquel borrador diario que siempre creemos definitivo).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112922801671477893?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112922801671477893/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112922801671477893' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112922801671477893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112922801671477893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/10/los-gajes-del-que-escribe.html' title='Los gajes del que escribe'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112918217143101207</id><published>2005-10-13T01:32:00.000-04:00</published><updated>2005-10-13T13:22:38.286-04:00</updated><title type='text'>Eleanor Rigby italiana o Mala cosa la America</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una de las primera cosas que hicimos al llegar a Philadelphia fue averiguar donde comer algo rico. Sorpresa: estamos muy cerca del &lt;em&gt;Reading Terminal Market&lt;/em&gt;, una maravilla de sitio histórico que me hizo recordar –por cierto- a uno de los cuatro ferrocarriles del Monopolio (a los que nunca les hice mucho caso en esos apasionados juegos familiares en los que invariablemente quedaba empobrecido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Walking distance!&lt;/em&gt; –dijo el gringo de la puerta del hotel, con una amabilidad cansada de decir lo mismo todos los días a los visitantes desorientados-, mil gracias mi cholo –dije para mis adentros- y eché a caminar con euforia mientras Joanna me aconsejaba a gritos desde atrás que tuviera cuidado con la nieve, que es resbalosa, mi amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar era de lo más encantador, era la hora del almuerzo y cientos de personas de las oficinas del centro ocupaban los lugares de comida de todo el mercado. Los había jóvenes con un teléfono en un oído y un inconfundible audífono de Ipod en el otro, que comían algo dietético - podría apostar que sin gusto alguno- y cuyos rostros delataban lo incómodo que les resultaba el ritual del almuerzo. Estaban también los rollizos, acurrucados en donde se ofrecía comida al peso, haciendo una gorda fila de gente, alegres todos de llegar a su hora favorita del día. En fin, una variedad de personas bastante menos ruidosas que las que acuden a cualquier mercado del Perú o de Puerto Rico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente conseguimos un sitio y comimos a gusto, estábamos maravillados con el lugar y nos preguntábamos entre risa y risa sobre cuántas décadas faltaban para tener un mercado así en Lima o en San Juan (desde ese lugar ambas ciudades se veían iguales). Entonces Joanna –que debió ser niña exploradora- recordó que había visto un postre en otro sitio que quería probar y se fue a buscarlo, mientras yo picoteaba de su plato los tomates que ella nunca se come y que a mi me encantan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volvió, estaba acompañada por una mujer de unos setenta años con quien conversaba muy divertidamente. Pensé que se había encontrado con alguna antigua amiga y me puse de pie para ser presentado pues de seguro aquella mujer la había conocido antes de nuestro entonces reciente matrimonio. Lo que pasó fue todo lo contrario: Vitoria, le presento a mi esposo –dijo- y la mujer me saludó mezclando el español con el italiano mientras Joanna me hacía un guiño de complicidad y los tres nos sentábamos en la mesa. Entonces comprendí que se trataba de alguien a quien acababa de conocer con una conversación casual. Llegaron con tres postres, así es que nos pusimos a hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la siguiente media hora Vitoria nos contó su vida: dejó Italia siendo joven con su esposo y aquí habían tenido un hijo. Ahora, treinta años después, muerto el esposo, el hijo no la visitaba y los vecinos casi no le hablaban y ella venía a almorzar al mercado porque podía conocer gente con quien conversar un poco. Como Joanna le respondió el saludo y las primeras frases se había venido detrás de ella (&lt;em&gt;aaaaah... look at all the lonely people&lt;/em&gt;, pensé). Mala cosa, la América –decía una y otra vez con ese cantar italiano y agitando las manos como si con ello nos convenciera mejor de lo dicho- mala cosa, mala, mala, repetía. Los vecinos no se hablan, nadie conversa, la gente vive muy sola, muy sola, mala cosa la América, otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos dio pena y nos quedamos hablando con ella como una hora más hasta que ella misma se despidió alegando que ya estaría por comenzar su programa favorito en la televisión. Nosotros quedamos conmovidos. Mala cosa la América, repetimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado unos años desde aquella vez y considerando que cada día ella encuentra nuevos compañeros de almuerzo en ese maravilloso mercado, ya debe habernos olvidado. Pero nosotros siempre la recordamos. Cuando hablamos de ella, imaginamos que está menos sola, aunque no lo sepa, hay quienes la recuerdan en esta islita que –según nos dijo- le hubiera encantado conocer con su esposo. Vitoria no llegó a Puerto Rico, pero algo de ella vive aquí, en nuestra casa, con regular frecuencia aparece bajo la forma de risueña sentencia: mala cosa la América –nos decimos Joanna y yo cuando nos encontramos con alguna dificultad-. Mala cosa la América –repetimos cuando algo nos sale mal-. Mala cosa la América –decimos cuando recibimos una mala noticia- y así por el estilo, ante la más pequeña adversidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mala cosa la América –me dijo hace un rato Joanna cuando le dije que tenía ganas de escribir algo para el Blog pero que, con tantos recuerdos amontonados, no sabía qué priorizar&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112918217143101207?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112918217143101207/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112918217143101207' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112918217143101207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112918217143101207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/10/eleanor-rigby-italiana-o-mala-cosa-la.html' title='Eleanor Rigby italiana o Mala cosa la America'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112839187670451218</id><published>2005-10-03T22:06:00.000-04:00</published><updated>2005-10-03T22:11:16.710-04:00</updated><title type='text'>La travesura</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;(Cuento fugaz)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;¿Tan separados unos de otros? - Dijo Maltron- me parece que desperdicias el espacio.&lt;br /&gt;Pero si acabo de inventar el espacio – respondió Z’ierog- el desperdicio será para ellos, yo los controlo desde aquí con facilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuando te aburras? ¿Que pasará con ellos? –volvió a interesarse Maltron-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que lleguen a aburrirme, estarán cambiando todo el tiempo, esto los llevará al desconcierto y será interminable su búsqueda para explicarse de dónde salieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hablarán? – volvió a preguntar Maltron algo asqueado-.&lt;br /&gt;Si, pero sólo entre ellos.  Aunque les he dado el deseo de hablar conmigo.&lt;br /&gt;Eres un perverso – se indignó Maltron-&lt;br /&gt;Es que me pareció divertido.&lt;br /&gt;¿Entonces sabrán que existes? – se preocupó esta vez-&lt;br /&gt;No. Pero nacerán con ganas de que yo exista, eso es todo, sin certezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi única certeza ahora es que malgastas el tiempo con la materia.&lt;br /&gt;- ¡Silencio! Si te oye el tiempo nos podría negar el regreso a casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt; Yo me voy de aquí, no me gustan los experimentos - dijo Maltron- mientras invocaba al vacío y se sumergía en una indescriptible felicidad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112839187670451218?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112839187670451218/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112839187670451218' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112839187670451218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112839187670451218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/10/la-travesura.html' title='La travesura'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112771193028802198</id><published>2005-09-26T01:07:00.000-04:00</published><updated>2005-09-26T01:25:36.570-04:00</updated><title type='text'>Isaac Rafael</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Would you know my name&lt;br /&gt;If I saw you in heaven?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;E. Clapton&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Joanna&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo va a estar bien –le dije- te lo prometo. Mi esposa se calmó tal vez sólo un poquito con mis palabras, en un minuto más nuestro médico nos quitaría el susto de encima, nos mostraría en su pantalla al bebé por nacer que se movía con normalidad aunque no estábamos sintiendo sus pataditas de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dr. Vega&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre he tenido la impresión de fondo de que todo se puede arreglar, que la serenidad en los momentos difíciles es el primer indicio de una solución feliz para todo, por eso tal vez no he terminado de entender. Luego de unos segundos demasiado largos me atreví a mirar a su rostro y entonces vi la preocupación de un ginecólogo que nos había tomado mucho cariño. “No hay latido” dijo al fin con tristeza y resignación y la muerte de pronto estaba ya dentro de casa sin habernos dado tiempo de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La muerte&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No le temo a la muerte, de hecho le tengo curiosidad. No estoy resentido con ella, pero la próxima vez que se acerque, con o sin aviso, le meteré un puñetazo en la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;26 de septiembre&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hoy se cumplen cuatro años desde aquel día, nuestro hijo estaba por nacer, pero murió.&lt;br /&gt;Cuatro años no son nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;No somos nada&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Al parecer no tenemos respuestas para algunas cosas, y –efectivamente- la vida nos da sorpresas tan disparatadas que a veces lo somos todo y a veces no somos nada. Pero de la nada siempre sale algo y hoy soy algo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo que soy&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Alguien que se lleva mejor con Dios porque ya no le quedan castigos con qué asustarme.&lt;br /&gt;Alguien que ya no promete que todo va a estar bien.&lt;br /&gt;Alguien que porta una pregunta y se atraganta en una estrofa &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La pregunta&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Would it be the same&lt;br /&gt;If I saw you in heaven?&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La estrofa&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;I must be strong&lt;br /&gt;and carry on,&lt;br /&gt;‘cause I know I don’t belong&lt;br /&gt;Here in heaven.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112771193028802198?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112771193028802198/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112771193028802198' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112771193028802198'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112771193028802198'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/09/isaac-rafael.html' title='Isaac Rafael'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112726092043092647</id><published>2005-09-20T19:56:00.000-04:00</published><updated>2005-09-20T20:03:34.133-04:00</updated><title type='text'>Jornadas de Lima</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Corría el año 91 y pateábamos latas. Como estudiantes de Historia nuestras posibilidades de conseguir un empleo de medio tiempo en la ciudad eran más o menos nulas. En los negocios y oficinas se afincaban estudiantes de ingenierías y leyes, practicantes de medicina y arquitectura, futuros economistas y publicistas, etc. Los estudiantes de Historia no éramos requeridos por nadie para practicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero un día amaneció en nuestra pizarra un anuncio: el Patronato de Lima buscaba estudiantes de Historia para un proyecto llamado Jornadas de Lima que era un ciclo de charlas sobre historia local en los colegios de la capital. Genial. Aplicamos todos los conocidos y casi todos conseguimos el empleo (si es que se puede llamar empleo a unas horas a la semana, sólo por algunas semanas) que consistía en aprendernos un esquema de la Historia de Lima y repetirlo delante de los alumnos de secundaria de los colegios que nos indicarían oportunamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que decir que tuve suerte al principio: me pusieron en un grupo que iba a colegios en los que la disciplina aún era un valor (moribundo pero ahí estaba) y pude dictar algunas de esas charlas cuyo esquema hasta ahora no he podido olvidar. Incluso recibí interesantes preguntas de niños que hoy deben ya haber terminado la universidad y cuya participación estimulaba nuestro patriótico trabajo. Una de mis compañeras no tuvo la misma dicha, le tocaron unos alumnos maleantes que interrumpieron su clase para decirle algo así como “¿Historia? Yo creí que era una charla de sexo”. Hubo una risotada general, incluyendo a los profesores del sitio y mi amiga terminó su charla como pudo y creo que hasta ahora -que ha terminado el doctorado en Historia y tiene varios libros publicados- no ha vuelto a pisar un salón para enseñar nada, sólo hace trabajo de archivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas semanas después, cuando terminamos la primera fase del proyecto, éste se amplió y nos designaron a varios colegios cuyos nombres nos dieron un cierto temblor. Los alumnos de allí eran unos salvajes que no se interesarían por nuestros discursos nacionalistas y nos harían muecas, interrumpirían, alguien gritaría desde atrás alguna lisura y todos se reirían en nuestra cara. Fuimos con mucho temor, y antes de entrar a la primera clase mi compañera me dijo: “espera, tengo una idea para controlarlos: les diremos que vamos a hablar de historia antes de comenzar la charla y el que no esté interesado tiene la hora libre y puede salir del aula”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre he tenido muy poca facilidad para lidiar con los malcriados así es que acepté la idea como genial. Entramos al aula y nos presentaron, los jóvenes son estudiantes de la Universidad Católica que vienen por el Patronato de Lima a darles una charla de interés para ustedes, dijo el director con la venia de admiración del profesor a quien le habían aliviado una hora de clases para que demos nuestra charla. Acto seguido se fueron y nos dejaron solos con las fieras. Mi compañera entonces dijo con su mejor sonrisa y con las manos pegadas como si acabara de dar un solo aplauso: Bien chicos, esta es una charla de Historia y para no tener interrupciones nos gustaría dejar libres a los que no les interese esta clase, pueden salir del aula y les daremos la charla a los que se queden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos de un minuto después estábamos los dos solos en el aula, nos mirábamos sin atinar a decir nada. En mi mente palpitaba una pregunta: ¿Habíamos hecho bien en estudiar Historia?, de pronto la voz de mi compañera me bajó a la tierra, se escuchaba combativa: “Gordo, no se, pero nos tienen que pagar igual por esta hora”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112726092043092647?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112726092043092647/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112726092043092647' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112726092043092647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112726092043092647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/09/jornadas-de-lima.html' title='Jornadas de Lima'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112675697030531053</id><published>2005-09-15T00:02:00.000-04:00</published><updated>2005-09-15T00:05:14.223-04:00</updated><title type='text'>La habitación</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Habito entre dos palabras, la primera es una puerta, la última una ventana.  Entre ambas me cabe la vida, pero sobre todo, entre ambas me cabe la noche.  Son pocos los objetos reales de mi habitación, lo ya dicho: una puerta, una ventana, un catre y las mesas de noche. El sillón no está allí y es imaginario, porque nunca me siento sobre él, a veces le tiro ropas encima y a veces amanecen en el suelo, ¿ves? El sillón no está.  Es imaginaria también la cuna, porque hace tiempo que Illari no duerme en ella, siempre encuentra la forma de dormir entre nosotros, por eso es que la cuna no está allí y sólo la recordamos cuando la gata cruza la puerta y salta hacia ella como si fuera nuestra hijita consentida.  Cuando me doy cuenta trato de sacarla de allí y es entonces cuando la cuna existe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Tampoco existen las paredes porque nunca las he tocado, una capa de pintura melón nos protege de los vecinos mirones mientras deja pasar el viento silbante de los cerros, ese viento que habita con nosotros y nos libera del bochorno.  En el baño interno hay dos lavaderos pero uno sólo es real, porque Joanna utiliza el que yo uso y el suyo no lo toca para nada, a veces hace turno en mis espaldas mientras el otro, el suyo, se queda humillado sin utilidad, ¿ves? El otro lavadero es irreal, sólo él cree estar allí.  Detrás en el closet hay una balanza, también imaginaria la pobre, porque hace tiempo que no me peso en ella, a veces le pongo zapatos encima, para que exista un ratito y no se resienta para siempre, (un alma resentida puede dar información falsa).  Pero lo que más existe allí es tal vez la tina, pues existe más de la cuenta, en los ratos furtivos en que la lleno para leer bajo el agua unas pocas páginas en cinco minutos, porque lo irremediable es el tiempo que siempre existe en todas partes y siempre me pisa los talones, incluso en lo más recóndito de mi habitación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112675697030531053?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112675697030531053/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112675697030531053' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112675697030531053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112675697030531053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/09/la-habitacin.html' title='La habitación'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112667345968809724</id><published>2005-09-14T00:15:00.000-04:00</published><updated>2005-09-14T00:57:47.003-04:00</updated><title type='text'>Ultramar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Hasta que tuve unos diez años pensaba que la canción que llora “en mi viejo San Juan…”, y cuya letra había anotado con esmero en un cuaderno, estaba referida a San Juan de Marcona que era el pueblito peruano en donde crecí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Los horizontes son pequeños cuando somos pequeños.&lt;br /&gt;2. Los peruanos somos etnocéntricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando supe que no era así, una enciclopedia casera me ilustró un poco: había una fotografía del Viejo San Juan (el de verdad) y comprendí que lo único que tenían en común los dos Sanjuanes de mi confusión era el mar. Además San Juan de Marcona era todo menos "viejo": Sólo treinta años atrás habia sido un desierto habitado por dunas (y una veta minera que fue la razón por la que se fundó el pueblo). Con todo, seguí cantando la canción, como si nada hubiera pasado, pues ya me había adueñado de sus lamentos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;Veinticinco años después, atraído por un canto (los peruanos somos &lt;em&gt;cursis&lt;/em&gt;), descanso en la otra orilla y conservo el viejo cuaderno en que tomaba mis apuntes de niñez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#666666;"&gt;&lt;br /&gt;Pero extraño a las dunas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Los horizontes son crueles cuando crecemos.&lt;br /&gt;4. Los peruanos somos melancólicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112667345968809724?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112667345968809724/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112667345968809724' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112667345968809724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112667345968809724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/09/ultramar.html' title='Ultramar'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-16629864.post-112656887548477975</id><published>2005-09-12T19:42:00.000-04:00</published><updated>2005-09-13T00:34:32.120-04:00</updated><title type='text'>Mucho tiempo para ser casual</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;A pesar de que llevábamos mucho rato caminando en círculos y ya le habíamos dado la vuelta al campus al menos un par de veces, ella no parecía desinteresada del rollo con el que yo había acaparado la conversación convirtiéndola en un monólogo de dudas y de entusiasmo (sí, químicos del mundo, el agua y el aceite se pueden mezclar): estaba a punto de dejar la carrera de leyes para pasarme a estudiar Humanidades en la especialidad de Historia. Ella, puesta ya en la Facultad de Psicología sin ninguna duda de por medio sólo me escuchaba como aguardando el momento exacto para dictar una sentencia que sería benevolente de cualquier forma. Yo hablaba con una euforia impropia para un muchacho que no sabe qué hacer con su vida, y sólo tenía una certeza juvenil: si era abogado vería al mundo de una manera y se resolvería mi economía personal. Si era historiador, por el contrario, iba a ver al mundo de distintas maneras pero tendría que vivir prestado de mis amigos, los que fueran abogados por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad era clara en indicar el mejor camino, pero tuve la suerte de no tener una juventud muy realista y me empeñé en alimentar esa opción. Ella escuchaba con atención, me gustaba la Historia pero había un problema adicional: no era lo único que me gustaba. Si había tiempo (ella asintió con la cabeza) le podría contar de otras carreras que me interesaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos sentamos en las bancas que están cerca de Arquitectura, en donde casi nadie se detiene y se puede conversar con tranquilidad y buen aire fresco. Hablamos de Sociología, también de Filosofía y hasta de Economía (lo que constituía un despropósito sin nombre pues ya me había colgado en matemáticas), terminando en la administración de negocios, cosa que la entusiasmó un poco más que el resto de alternativas. Cuando le hablé de mi carta más escondida, que sentía el llamado al sacerdocio, ella ahogó un gemido que bien pudo ser una carcajada contenida por pura consideración, pero que –joven quijote al fin- interpreté como la reacción de una admiradora desilusionada. Finalmente, sin perder la paciencia me miró inteligentemente y sentenció: “La suerte que tienes es que puedes elegir lo que quieras pues te gusta de todo, conozco a personas a las que no les gusta nada”. Me sonreía complacida, como si mi discurso la hubiera aliviado, entonces comencé a sospechar que las mismas dudas que ella nunca iba a admitir también anidaban los insomnios de juventud de mi amiga. Le agradecí conmovido. Para ser un encuentro casual, habíamos conversado mucho rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Entonces escribirás libros de Historia del Perú? – me decía mientras caminábamos de salida-. Tal vez, quién sabe –respondía yo haciendo equilibrio sobre mi pedestal imaginario-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;color:#666666;"&gt;Era el momento de despedirnos, luego del abracito de rigor, cuando ya había dado unos pasos, volteó y me dijo: “¿De veras quienes ser historiador?”. No –le dije, burlón- lo que más quiero en la vida es ser escritor. Entonces soltamos la risa. Teníamos diecinueve años.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/16629864-112656887548477975?l=cuadernodeultramar.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/feeds/112656887548477975/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=16629864&amp;postID=112656887548477975' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112656887548477975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/16629864/posts/default/112656887548477975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://cuadernodeultramar.blogspot.com/2005/09/mucho-tiempo-para-ser-casual.html' title='Mucho tiempo para ser casual'/><author><name>Isaac Cazorla</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
