noviembre 21, 2006

En un principio...

Un chiste de Condorito comenzó con todo, hace unos veinte años.

Éramos un grupo pequeño y gracioso, nos gustaba repetir chistes (buenos y malos) y armar el relajo a la menor ocasión.

Sin embargo teníamos ratos de seriedad y cuando en medio de ellos, había que contar algo y uno pedía que, por favor, lo cuenten desde el principio, el otro comenzaba: “Bueno. En un principio YO creé los cielos y la tierra…” ante la carcajada general del grupo que ya se sabía la gracia y algún que otro invitado eventual que a veces reía y a veces se escandalizaba de haberse juntado con una tira de faltosos.

El tiempo fue pasando y la gracia se fue complementando: El que había iniciado la pregunta decía “no pues… ¡no tan al principio!” y el otro respondía “bueno… una vez creada la naturaleza y los hombres, éstos se portaron mal y decidí acabar con todo y mandé un diluvio…” nueva carcajada.

A veces otro intervenía “no pues, avanza un poco más” y entonces el dios de turno respondía con algún evento de la historia hasta que el grupo exigía que, por favor, avanzara, que no había tiempo para una historia tan larga y que uno mejor se ciñera a los hechos actuales. Con esto, uno terminaba diciendo “bueno, las cosas van tan mal en el mundo que he tenido que venir yo mismo en persona pero nadie me hace caso….” El grupo entraba en delirio de risas y más de una vez fuimos censurados por irreverentes.

Había olvidado esa gracia juvenil, hasta hace unos días. La lejana vida del Caribe me ha desconectado de algunas viejas gracias, o es que al irme haciendo viejo, ya eso no me da gracia, en fin.

Lo he tenido que recordar repentinamente porque en estos días cunde una noticia en Puerto Rico: Dios ha nacido otra vez y es puertorriqueño (y además ponceño, ya saben, lo demás es parking).

Bueno, este señor que –siguiendo el buen ejemplo de su antecesor, es decir, él mismo- ha fundado una iglesia (que esta vez se llama “Creciendo en gracia”) dice que es Cristo, dice que es Dios, dice que viene a Puerto Rico en el día del juicio (ya mismito), dice que pases por favor por la tienda virtual que está resaltada con rojo en su página web en español y le compres algunos artículos, si es que quieres, claro, dice muchas cosas, cada una más antojada que la otra. Tiene seguidores en todo el mundo, incluyendo por supuesto –no podía faltar- mi lejano Perú.

Como es de esperarse los líderes locales de los sitios que visita en el mundo reaccionan furibundos, lo han llamado farsante, mentiroso, y otros adjetivos que alguien ha coronado diciéndole “Anticristo”, que es todo lo contrario de lo que él dice ser… (debe estar indignado y es que no puede ser pues... uno tiene su guille y la gente no respeta...).

¿Qué pasará en Puerto Rico cuando llegue este señor? creo que saldrán los entendidos a defender su parcela (no se les vaya a escapar una oveja), creo que habrá un festival de creencias y escepticismos, creo además que todo esto no importa, pero da risa. Cuando niños teníamos que pagar para entrar cuando llegaba el circo, ahora no, ahora el circo llega gratis.

¿Qué diré cuando esté viejo? Tal vez tenga que decir: “Éramos una isla pequeña y graciosa, nos gustaba repetir chistes (buenos y malos) y armar el relajo a la menor ocasión…”