octubre 31, 2006

Enciclopedia mínima


Abarcar el conocimiento desde diversos enfoques es la ambición de toda enciclopedia. Antes del punto final, en el camino, van quedando miles y miles de hojas saturadas de saber. Los tomos se acumulan y siguen creciendo, el hombre se maravilla, cuanto más sabe, de lo poco que sabe. Hacen falta miles de años de ciencia para tener el valor de reunirlo todo.

¿Pero qué pasa cuando el arte mete su mano? Cuando se despoja al mundo de sus rellenos cotidianos y se descubre la esencia o el instante a través de la contemplación, tal vez baste un cuaderno y un lápiz en la mano. Tal vez en un haiku esté toda la experiencia humana.

Enciclopedia mínima (Ricardo Sumalavia, Fondo editorial PUCP, 2004) es un libro totalizador. La mirada atenta del autor lo ha puesto todo en noventa páginas. No es ésta una carrera por conseguir la brevedad -tan de moda en los jóvenes cuentistas-, es más bien una mirada desde arriba, soberbia y encantadora, despojada del devaneo palabrero de los aprendices, es por lo tanto mínima, pero es total.

De Ricardo Sumalavia cito además un texto que me llamó mucho la atención:

"En un terrible afán, propio de estos tiempos, muchos escritores de microficción se suman a la competencia. El objetivo: quién escribe el microrrelato más corto (se entiende que ingenioso, bueno, perfecto, la suma y resta de todos los escritos anteriormente). Competencia y meta absurdas, sin lugar a dudas. Debería de quedarnos bien en claro que nadie puede ser más pequeño que un dinosaurio ni más grande que Monterroso."

Su primer libro de cuentos Habitaciones (Lima, 1993) puede verse ahora en una versión digital en:

http://www.habitacioneslibro.blogspot.com/